lunes 23 de junio de 2008

De coches y hombres.

Bueno, como algunos ya sabéis, este fin de semana he estado alejado de la tecnología. El transformador del portátil, nada mas conectarlo, decidió que no podía aguantar más y comenzó a soltar chispas y humo (lo que me recuerda misteriosamente a otra situación con el vídeo que tenía en mi habitación de Dénia... ¡Salva, esta va per tu!).

Siguiendo con el hilo principal, y para no desviarnos, comentaré que han sido unos días muy tranquilos. De hecho, ante el inesperado suceso, fui a la papelería a comprar una libretita donde escribir cosas para no aburrirme, y que es donde he escrito el pre-post, así cuando llegue a Valencia ya esta listo para colgarlo en el blog. No os imanáis lo raro que se me hace volver a escribir algo en papel... ais... que maligna es esta era de tecnología XD.

A estas alturas algunos avispados estéis pensando "¿Que tiene que ver todo este rollo con el titulo del post?". Tranquilos pequeños saltamontes, no estoy jugando al despiste, ya voy al grano. Pues debido a la muerte (temporal) del ordenador he estado paseando bastante (si, con este sol... U_U). Y en uno de esos paseos, el sábado, vi una escena que siempre me ha llamado la atención. Un hombre con mil y un productos de limpieza aseando su preciado vehículo a gasolina... No pude evitar preguntarme para mis adentros "¿este ha limpiado alguna vez un plato?". Posiblemente no, mis queridos lectores, pero eso si, estaba dispuesto a erradicar de él hasta la última molécula de suciedad. Es más, si una desafortunada paloma hubiera (o hubiese) sobrevolado el espacio aéreo del coche en esos momentos, hubiera sido abatida por un escupitajo supersónico del Limpiador Justiciero.

Como todo buen héroe del bien, el Limpiador Justiciero debe de mantener su identidad en secreto. Así que cuando vuelva a entrar en casa, después de liberar a su coche del yugo de la maligna suciedad, volverá a ser Paco, Paquito, el fontanero. A partir de ese momento, debe de ocultar sus increíbles habilidades y superpoderes prolimpieza a Pepa, su esposa y churri. Quien sabe lo que podría suceder si descubriera la verdad. Y es que Paco no puede dormir por las noches al pensar en que su cari podría ser raptada por la mocopandilla en un acto de represalia contra su superesposo... Paco no puede permitirse ni un solo desliz. Es por eso que, cuando está en su casa, el Limpiador Justiciero hace como si no supiera nada del tema de la limpieza y lo deja todo en manos de su amada Pepa... tiene una identidad que mantener en secreto y hace todo lo posible por evitar ser descubierto.

3 comentarios:

Cirus dijo...

Debe hacer más o menos un año que no limpio mi coche. La poca lluvia que ha habido este año hace las veces de manguera xD
Curiosamente y al contrario que "Paco" no paro de limpiar en casa. Que si lavadoras, que si aspiradora, fregona...
Quien sabe... igual si dejase de limpiar mi casa...

Jill dijo...

¿Hablas de mi padre? :_D

Me temo que hay muuuchas personas que son así, que no dan palo al agua en casa y después se ponen como locos a limpiar el coche. xD

¡Qué rara que es la gente!

Liet-Kynes dijo...

Cirus: bueno, creo qeu mas vale que limpies la casa que el coche, es mas mejor para ti y para tus visitas XD

Jill: mi padre ni lipmia el coche ni limpia nada... es todo un caso ^_^U