La luz del sol entra por la ventana... los párpados no son lo suficientemente gruesos como para parar la luz del sol. Pasa a través de ellos como lo hace a través de las cortinas. Pienso "Aún es pronto, tengo sueño", y me doy media vuelta; la luz no no puede traspasar mi cráneo para seguir estimulando mis retinas... o al menos eso creo... vale, ya no me molesta la luz. Abro los ojos un segundo y de repente observo un cuerpo extraño en frente mía. Una cabeza, pelo largo, dos brazos, una espalda... eso es todo lo que no esta cubierto por la sabana. Con un proceso deductivo fruto de la somnolencia y la resaca deduzco "es una hembra humana". Un alivio, la verdad. Miro al techo... "no estoy en mi habitación" pienso. Me esfuerzo en recordar la noche anterior.
Mis amigos y yo, de parranda, alcohol por en medio. Hacía bastante ya que no bebía nada, así que los brebajes se me debieron de subir a la cabeza bastante rápido. También recuerdo a una chica, me gustaba bastante la verdad, me acuerdo de besarla... pero poco mas. Juraría que por la noche tenia el cabello de un color más claro, la verdad. A lo mejor sería por algún efecto de la luz del local, ves tu a saber... o simplemente porque iba medio ciego o algo.
Bajo la mirada, la sábana la cubre hasta la cintura. Su espalda, totalmente descubierta, es pequeña. Me levanto poco a poco, con cuidado de no despertarla, rodeo la cama, quiero mirarle la cara. "Que cagada" grito por dentro mientras me llevo la mano a la boca. Resulta que no es la chica de anoche. Es más, no tengo ni idea de quien es. Obviamente tampoco se donde estoy. Miro la ropa de chica que hay en el suelo. Una camiseta de tirantes, unos pantalones cortos y unas chanclas... definitivamente no es la chica que recuerdo de anoche, no me suenan de nada. Avanzo un poco mas hasta llegar a la altura de la almohada. Me siento en el suelo, en frente suya, y la contemplo. Vale, no se quien es, ni como se llama, pero es preciosa. Simplemente no puedo dejar de mirarla. Mientras tanto me pregunto una y otra vez como he terminado en esta situación, e intento pensar como salir airosamente de ella. Antes de que dé con la solución ella abre los ojos. Sinceramente, siempre había creído que los ojos verde intenso de las revistas eran fruto del maravilloso photoshop... pero no, allí mismo tenia la prueba de que existían al natural. Sus ojos comienzan a hechizarme, y yo me siento tremendamente incomodo. Se me debe de notar en la cara, porque ella sonríe. Mi cerebro se reinicia cinco veces antes de que logre sonreír. No se su nombre, donde estoy o como he llegado ahí. Tampoco se como fue la noche. Solo sé que esos ojos y esa sonrisa han hecho de este despertar el mejor de mi vida.
domingo 27 de julio de 2008
Una mañana de verano
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

8 comentarios:
Los mejores momentos, quizá, son los que fotografiamos con la mirada. Este fue el tuyo :)
un beso!
¿que tal te va las tareas de terraformacion mr K?
no me parece la cinducta adecuada para un fremen jejeje,
naaaaaa es puar envidia
te he encontrado navegando a lomo de un gusano de arena blogero. osea saltando de blog en blog
no es ke sea fan 100% de dune, me gusta y estoy liado con el ultimo
es buena literatura y muenisima ciencia ficion
Mola como escribes ,
un saludo!!
gracias por comentar!
pues no habia caido que el titulo de mi entrada era como el de tu blog xDD
haber si actualizas jajaj
un besito
Eres increible... ^^
Eres increible...
que paso al final con la chica? La curiosidad me mata!! jeje
Publicar un comentario en la entrada